Guillermo Bernal Jennifer Morales-Cruz Israel Sánchez-Cardona

Résumé

El 7 de septiembre, el ojo del huracán Irma, ciclón categoría cinco, con vientos de 185 millas, pasó al Norte de Puerto Rico dejando más de un millón de personas en la oscuridad por falta de energía eléctrica. Trece días después, el 20 de septiembre, el huracán María tocó tierra como un ciclón categoría cinco, que cubrió todo Puerto Rico. Sin duda las “huracanas” Irma y María, serán recordadas por todos los puertorriqueños. Tan es así, que nuestras historias parten de un antes y después de María, considerado uno de los desastres naturales más devastadores del Caribe y de la historia de los Estados Unidos. La red eléctrica se quebrantó y con ella todos los sistemas de comunicación. No olvidaremos esos días tan desesperantes que pasamos sin saber de nuestras familias y escuchando en la radio a miles de personas sin saber de sus respetivos familiares. María trajo un daño catastrófico a la Isla, considerado ampliamente como una crisis humanitaria. El número de fatalidades oficiales que ofrece el Gobierno de Puerto Rico es de 64 muertos (Robles, Davis, Fink, & Almukhtar, 2017). Hoy en día, esa cifra oficial ha sido cuestionada. Recientemente, un estudio científico publicado por la reconocida revista The New England Journal of Medicine, informó que la tasa de muertes durante el 20 de septiembre al 31 de diciembre de 2017 fue de 4645 (Kishore et al., 2018). Esta cifra resulta ser 70 veces más del estimado oficial del Gobierno de Puerto Rico. Este estudio de trascendencia mundial, utilizó la definición de los Centros para Enfermedades Control y Prevención, donde se define las muertes directas atribuidas al huracán María incluyendo el evento mismo, así como sus consecuencias, las condiciones insalubres, enfermedades y el inacceso a los servicios médicos necesarios. Un tercio de las muertes se atribuyeron a demoras o atención médica no recibida (Kishore et al., 2018). El impacto de dos grandes huracanes y el desastre que acompañó estos eventos, fue agravado por la falta de preparación y pobre movilización de las autoridades locales y federales. Un mes después de María, un millón de puertorriqueños y puertorriqueñas no tenían agua y tres millones todavía carecían de electricidad.

##plugins.generic.articleMetricsGraph.articlePageHeading##

##plugins.themes.bootstrap3.article.details##

Keywords
References
Comment citer
Editorial: ¿Quo vadis Puerto Rico?. (2018). Revista Puertorriqueña De Psicologia, 29(1), 6-14. https://www.repsasppr.net/index.php/reps/article/view/446
Rubrique
Artículo de investigación

Comment citer

Editorial: ¿Quo vadis Puerto Rico?. (2018). Revista Puertorriqueña De Psicologia, 29(1), 6-14. https://www.repsasppr.net/index.php/reps/article/view/446